Radiador eléctrico de cerámica: lo que necesitas saber

La gama de radiadores es tan extensa que cuesta contar con una valoración adecuada de su funcionamiento. Los hay eléctricos, a gas, por fluido, de aire, en fin, muchos y todos funcionales. Un ejemplo es el denominado radiador eléctrico de cerámica, que describiremos a continuación. Te explicaremos como funciona y cuáles son sus ventajas y desventajas, en un tipo de radiador que resulta muy atractivo.

radiador cerámico eléctrico

Qué es un radiador eléctrico de cerámica

Se trata simplemente de una placa de cerámica que funciona como emisor de calor a través de resistencias. Como todos los radiadores eléctricos es altamente independiente y su funcionamiento depende de una fuente de energía eléctrica.

Cómo funciona el radiador eléctrico de cerámica

Simplemente la placa de cerámica posee puntos estratégicos en los que hay resistencias. Las mismas al enchufar el aparato comienzan a calentar la placa y esta adquiere temperatura de trabajo rápidamente. De inmediato comienza a transmitir el calor de manera uniforme y en relación con su dimensión y forma.

Valorando el radiador eléctrico de cerámica

Un aspecto fundamental cada vez que deseamos comprar o cambiar algo es asumir que existen ventajas y desventajas. El caso del radiador eléctrico de cerámica no es la excepción así que te presentamos esta valoración. En muchas páginas encontrarás los datos técnicos, allí te informarás para lograr una adquisición positiva.

Ventajas del radiador eléctrico de cerámica

Existen condiciones que debes asumir como parte de todo equipo, en este caso, te presentamos las más comunes. Sin embargo, es un espacio abierto para ir completándolo con el tiempo.

Bajo consumo energético

Se trata de un equipo que funciona nada más encenderlo. Por su constitución, es posible que adquiera la temperatura de trabajo más eficientemente que los que trabajan con aire o aceite. Esto disminuye el gasto de energía a través de un bajo consumo eléctrico del radiador cerámico. El material es decir la cerámica tiene una alta inercia térmica, lo cual implica que el calor remanente es un factor favorable.

No requiere de combustibles

Como todos los radiadores eléctricos, no requiere de fuentes de energía externa o centralizada. La presencia de optimizadores de energía incrementa este grado de autonomía de fuentes.

Es altamente independiente

Se puede manejar como un equipo de carácter modular, adaptándolo a las necesidades del usuario y no al contrario. Simplemente necesitas de un enchufe y moverlo donde realmente lo requieras.

No requiere de mantenimiento

Este es un aspecto que normalmente no consideramos ampliamente. Este tipo de equipos es tan sencillo que realmente no existen muchos elementos que mantener. Limpieza y evitar el uso excesivo serian aspectos a tomar en cuenta. A través de este sitio, puedes manejar información sobre el cuidado requerido por este tipo de equipos.

Poco peso

Se trata de un equipo sumamente ligero, por el material de construcción utilizado. Asimismo, esto implica una capacidad de movilizarlo en casos de necesidad.

Diversidad en dimensiones

Como podrás imaginar, el radiador eléctrico de cerámica te ofrece una posibilidad real de adecuación al espacio. Es decir, puedes adquirirlo en diferentes tamaños que se ajustaran a tus requerimientos. Perfecto en los casos en que requieras de cubrir determinadas áreas. Igualmente, este aspecto deja abierta la posibilidad a la estética y a la combinación con otros elementos en tu hogar.

Seguridad

Son muy convenientes en cuanto a riesgos potenciales, porque su material de elaboración permite un control eléctrico. Asimismo, la mayoría cuenta con un bloqueo por sobre uso que aleja cualquier posibilidad de peligro.

Desventajas del radiador eléctrico de cerámica

Se trata de equipos con muy pocos factores negativos. El principal quizá sea su precio, porque tienden a ser más costosos que otros modelos. Asimismo, el problema de la energía que requieren porque siempre la electricidad es más costosa que el gas. Otro aspecto que valorar es la portabilidad, que es una ventaja, pero puede implicar riesgos de roturas.

Variedad en los radiadores eléctricos de cerámica

A continuación, te presentamos una pequeña exploración de los modelos más comunes en el mercado. Se trata de una selección realizada en función de tipos, tamaños y precios.

Radiadores por inercia térmica

Es un topo de radiadores comunes y modulares de tamaño medio. Un ejemplo es el Marinière Energie CMBIJI510 Radiador Cerámico Inercia, 1000 W. Puedes configurar la temperatura con 0,5º C de variabilidad con diversidad en programas preestablecidos. Cuenta con un sistema de detección de presencia y de ventana abierta. Es sumamente sencillo de operar con ahorro promedio de 45% en gasto energético en relación con otros modelos eléctricos. Su precio ronda los 320 euros.

Radiador cerámico de torres

Es un sistema que facilita la portabilidad. Son sencillos de utilizar y cómodos para operar y cambiar. Un modelo es el Heater GJM Shop Calentador Cerámico PTC 2000W Calentador De Torre. Calienta rápidamente y es sumamente resistente a la presión. Tiene un bajo consumo y es de larga duración por su mecanismo de fabricación.

Funciona con torres y ventiladores que difunden el calor. Cuenta con alternativas de consumo para rápido calentamiento y después funciona la inercia térmica. Se trata de un equipo que podría considerarse como personal por su tamaño y esto juega a su favor. Tiene, además, un filtro para suciedades del ambiente que pueda recoger en su desempeño. Su precio es de 150 euros en promedio.

Panel cerámico

Es un tipo de radiador que funciona como elemento decorativo además de su función en la calefacción. Adaptable y sencillo en su funcionamiento. El VB Italia – Radiador eléctrico cerámico o Piedra de infrarrojos para la calefacción es un ejemplo. Cuenta con módulos de diferentes tamaños, con variaciones de 7 a 15 metros cuadrados. Puedes colocarlo vertical u horizontalmente. Su precio se encuentra en los 250 euros por metro cuadrado.

Escoger un radiador eléctrico de cerámica puede ser una decisión costosa, pero no cara en un sentido estricto. De hecho, son una inversión en el largo plazo, pues puedes recuperar tu inversión de manera paulatina. Esto se debe fundamentalmente al ahorro en tu factura de calefacción en el tiempo. Sin embargo, debes tomar en cuenta todos los factores conexos.

En este vídeo, conocerás más sobre el radiador eléctrico de cerámica y su funcionamiento y compararlo con los de otro tipo para que sepas que elegir: