January 23, 2019

Todo sobre el mundo del motor

El 29 de diciembre de 2013, en Méribel, en los Alpes franceses, el siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 Michael Schumacher sufría el accidente más grave de su carrera. Lejos de los circuitos, sin monoplazas, sin gasolina. Después de 18 años jugándose la vida a 300 km / h, el incidente que lo alejó de la vida pública lo sufrió esquiando, una de los sus aficiones preferidas. El alemán estaba haciendo unas bajadas con su hijo cuando se golpeó contra una roca y el casco que llevaba se rompió. Las primeras informaciones revelaron que el piloto sufría un traumatismo craneoencefálico, con hematomas intracraneales y edema cerebral difuso. Rápidamente, Schumacher fue trasladado a la clínica de Moutiers, y de allí, en el centro médico de Grenoble, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de alto riesgo. De hecho, para evitar más daños, los médicos le indujeron el coma y le operaron por segunda vez.

Pero desde ese día, poco más se supo. El entorno del piloto, que dijo que se había despertado del coma en junio de 2014 -cuando fue trasladado al hospital universitario de Lausana-, ha apostado por no revelar el más mínimo detalle del estado de salud del campeón del mundo de Fórmula 1. Desde finales de 2014 vive en su casa, en Gland, en Suiza, donde su mujer, Corinna, decidió adaptar una habitación para que pudiera seguir allí su recuperación, alejado de los focos mediáticos. 15 especialistas, entre médicos, enfermeros y terapeutas, cuidan el alemán diariamente, y se ha calculado que el coste de su tratamiento asciende a unos 55.000 euros semanales. La última información que hizo pública la familia data de septiembre de 2014, cuando indicaron que Schumacher había logrado “mejoras” y añadían que todavía le quedaba “un largo y duro camino por recorrer”.

De su recuperación no han trascendido imágenes. Tanto su mujer como Sabine Kehm, ex jefe de prensa y persona de máxima confianza de la familia Schumacher, no han facilitado ningún más información y han llevado a los tribunales todos los que han intentado sacar cualquier detalle del estado del siete veces campeón del mundo de F1. La única información que se conoció la han transmitido personas que han ido a ver el piloto, como Jean Todt, presidente de la FIA y amigo de la familia. Él aseguró recientemente que había ido a casa de Schumacher y que había estado viendo el GP de Brasil con el piloto. El Daily Mail británico también publicó que Schumacher no está postrado en la cama ni necesita un respirador artificial para mantenerse con vida, lo que da esperanza a los seguidores de la leyenda de la F1.

50 aniversario

El 3 de enero Schumacher celebrará su 50 aniversario. Para recordarlo, su familia compartió en su página web una entrevista hecha antes del accidente en el que el piloto contestaba a preguntas que le hacían sus aficionados. Esta es la última imagen que se ha hecho pública del piloto, que, de ser ciertas las informaciones que aseguran que su estado de salud ha mejorado, podría estar viendo desde la televisión de su casa como su hijo Mick ha conseguido proclamarse campeón del mundo de la Fórmula 3 europea, un título que le permitirá disputar el próximo año la F2 con el equipo Prema mientras a Ferrari le siguen de cerca, esperando poder tener otro Schumacher en sus filas. La escudería italiana, de hecho, prepara un homenaje para el día de su cumpleaños: el Museo Ferrari, con la colaboración de la Fundación Keep Fighting, inspirada en el piloto, inaugurarán una exposición en la que se repasarán sus éxitos.

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