June 26, 2019

Todo sobre el mundo del motor

Tenía que ser el día de Sebastian Vettel. Después de seis carreras con dominio de Mercedes, el alemán de Ferrari llegaba a la cita después de un gran sábado, en que había conseguido la pole. Pero a pesar de mantener la posición en el arranque y cruzar la línea de llegada en primer lugar, esta vez fue un error suyo -que conllevó una sanción de los comisarios- lo que le privó del primer triunfo del año. Todo comenzó cuando se habían disputado 40 de las 70 vueltas de que consta el Gran Premio de Canadá. Hamilton había conseguido engancharse al alerón trasero del Ferrari y poder utilizar el DRS. Intentó el adelantamiento, pero Vettel se defendió a la perfección. Fue justo cinco giros más tarde cuando Vettel cometió un error. Quizás la única en todo el Gran Premio, pero la definitiva. Hizo recto la cuarta curva del circuito Gilles Villeneuve y salió al césped en lugar de gestionarlo. Y cuando volvió a la pista arrinconó Hamilton contra el muro para mantener la primera posición. El británico tuvo que frenar para no chocar con el Ferrari y se quejó por radio.

Los comisarios decidieron investigar la maniobra y unas vueltas más tarde, después de mirarse y remirar las imágenes, anunciaron el veredicto: cinco segundos de penalización a Vettel por haberse reincorporado de manera peligrosa a la pista y para poner en peligro otro piloto, haciéndolo fuera de la pista. Con los dos pilotos separados entonces por un segundo y medio, y en pocas vueltas para el final, la sanción hacía peligrar la victoria de Vettel, que se quejaba furioso por radio: «¿Qué querían que hiciera? Tenía que volver a la pista, donde tenía que ir? «, Decía, y su ingeniero miraba de calmarlo y le pedía que se centrara en el trabajo.

La empresa era complicada: mientras él intentaba abrir hueco (un mínimo de 5 segundos) con Hamilton, el británico sabía que tenía que hacer: engancharse como una lapa para conseguir ganar la carrera. Y así fue. De hecho, a Vettel le peligrar incluso el segundo lugar del podio, porque su compañero, Charles Leclerc, venía por detrás muy fuerte y estuvo a punto de recortar la distancia con él en menos de cinco segundos. El alemán cruzó la línea de llegada primero, seguido de Hamilton y Leclerc, pero no pudo celebrar el triunfo. «Así no, así no», repetía por radio. El equipo lo terminó yendo a buscar a la hospitality para que subiera al podio: y es que el alemán se exponía a una sanción aún mayor si no subía al podio, donde hizo acto de presencia con un puesto enfadado y sin celebrar nada.

«Yo no he tomado la decisión», decía Hamilton, que recibía el abucheo del público. «No sé por qué la gente abuchea el Lewis, hay abuchear las decisiones», añadía Vettel.

Formula 1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares