May 22, 2019

Todo sobre el mundo del motor

Hace tres años, Andrea Dovizioso dio un paso adelante. Hacía nueve temporadas que estaba en MotoGP, pero en 2017 fue el año que el italiano creyó que podía luchar por el título. «Dovizioso aprende rápido», dijo el domingo en Losail Marc Márquez. El de Forlimpopoli es, desde hace tres años, el principal rival del catalán en la lucha por el título. Dos subcampeonatos para Dovizioso y dos títulos (de los 5 que ya ha sumado a MotoGP) para Márquez es el balance que se hace a final de temporada. Pero en cuanto a los duelos directos, los que han protagonizado los dos en las últimas curvas de algunos de los circuitos del Mundial, la balanza se decanta claramente hacia los intereses del italiano: cuatro para él y sólo uno para Márquez.

Domingo, en Losail, se vivió el enésimo capítulo de unos duelos que van camino de convertirse en un clásico de MotoGP. Ambos se llegaron a pasar hasta seis veces en la última vuelta. En la última curva, Márquez lo superó, salió de la curva abierto y Dovizioso lo superó y lo ganó por tan sólo 23 milésimas. «Marc no tira la toalla, pero he sido capaz de responder llevándolo al límite», reconocía Dovizioso.

El italiano sabe que el de Cervera no se da nunca por vencido. «El Marco es el único que lo intenta en una situación como la de este final de carrera. Nadie entraría en esta curva como lo hace él», reconocía Dovi. De hecho, hace un año, los dos protagonistas vivieron la misma situación. Al mismo curva y casi con el mismo final: Dovizioso en 2018 ganó por 27 milésimas, cuatro más que en 2019. «Fue un corta y pega del año pasado, pero este año lo he intentado aunque con menos opciones «, decía Márquez.

Austria 2017, el primer capítulo

«Esto es MotoGP y es parte del espectáculo. Hoy no ha salido, pero la próxima carrera lo volveré a probar», dijo Márquez tras el Gran Premio de Austria de 2017. Ese día fue el primero que Dovizioso le ganó el primer mano a mano. «Lo peor que te puede pasar al final de una carrera es tener Márquez detrás», apuntaba Dovizioso, que hizo las paces con Márquez tras levantarle la mano a la pista, protestando por la actitud del catalán.

La situación se volvió a repetir al cabo de dos meses, en Japón. También bajo la lluvia, el de Ducati y el de Honda se pasaron hasta en once ocasiones y al final la Vistoria fue a parar a manos de Dovizioso. «Sé que con Márquez siempre es difícil. En la última curva le he intentado cerrar las puertas en todas partes, pero al final he podido ganar», apuntó entonces el italiano.

Hasta ahora, de todos los golpes que ellos dos se encontraron en la pista jugándose la victoria en la última curva, el único duelo que se ha adjudicado Márquez es el del Gran Premio de Tailandia de 2018, en una carrera en la que los dos pilotos dejaron muestras de su gran pilotaje con adelantamientos al límite desafiando las leyes de la física.

La temporada 2019 comenzó el domingo al igual que lo hizo la del 2018. O no. Honda parece haber trabajado este invierno en la velocidad punta de su moto, acercándose un poco a la de la Ducati, que sigue en buena línea. «Se puede mirar desde dos perspectivas. Como espectáculo es fantástico ganar así como un campeón, pero sólo el Marco es capaz de entrar así», recordaba Dovizioso mientras Márquez, con una sonrisa que se le escapaba por lo bajo, decía a Dazn: «la carrera ha terminado igual que el año pasado. Esperamos que el Mundial también termine igual». El espectáculo -y el Mundial- apenas ha comenzado.

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